A 100 días…
Las olimpiadas ya casi están aquí. A diferencia de meses atrás dónde problemas internacionales hacían peligrar la disputa de los juegos olímpicos, ahora todo parece ir más o menos bien encarrilado. Deportistas cómo por ejempo los maratonianos, ya ha empezado a emigrar a aquellas latitudes asiáticas para acostumbrarse perfectamente a sus condiciones de presión, temperatura y altitud.
Yo estoy encantado con la idea de que haya juegos olímpicos, a mí personalmente me encantan y si hace falta me tiro horas y horas viéndolos en la tele (si no tengo nada más que hacer, claro está). Creo que los juegos olímpicos no simplemente son meras competiciones deportivas muy interesantes, si no que también es una forma para que países o culturas enemistadas por el conflicto que sea, entierren sus prejuicios sobre el otro para pasar a ser “hermanos olimpistas” y se basen en el juego limpio durante unas jornadas.
Además todo el mundo está pendiente de ellas, desde todas las partes del planeta se pueden ver y momentos como la ceremonia de inauguración hacen que a todo el mundo se le ponga la piel de gallina. Los deportes olímpicos no entienden de sexo, edad, categoría social, país o región de procedencia, sólo entienden de respeto, salud y compañerismo.


Para hacer un trackback a este artículo, usa
Para seguir los comentarios de este artículo por RSS, usa 
