Una sentencia del Tribunal Supremo permite que las comunidades autónomas puedan negar las subvenciones a los colegios privados pagados con dinero público (colegios concertados). Existen alrededor de un centenar de escuelas subvencionadas de este tipo en España, la mayoría vinculadas al Opus Dei, y representadas dentro de la CECE (patronal de colegios privados).
La resolución dictada por el alto tribunal el mes pasado deja absolutamente clara la legalidad de exigir a los centros subvencionados, si quieren serlo, que ofrezcan una educación mixta, ya que deben admitir a todos los alumnos que lo soliciten y cumplir con la ley y las regulaciones autonómicas, para garantizar la libertad de los padres de elegir centro, que tanto “claman” los colegios privados, aunque luego rechacen a los alumnos problemáticos o que no consideran idóneos para el prestigio de su centro.
El Tribunal Supremo también respaldó que un órgano externo a las escuelas distribuyera equilibradamente a los alumnos emigrantes entre las escuela pública y la concertada. Otro de los grandes engaños de la educación concertada que en la inmensa mayoría de sus colegios limita el acceso de la población inmigrante a sus centros.
Esperemos que estas normas empiecen a hacerse efectivas en todas la autonomías, aunque es previsible que en algunas, por ejemplo Madrid, no se tomen este tipo de medidas. Ya que el gobierno de Esperanza Aguirre (PP) prima descaradamente a la enseñanza concertada en detrimento de la pública.
Etiquetas: coeducación, colegios concertados, Educación, segregación


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